Con la llegada del calor nuestros mayores se sienten más fatigados y con las piernas mas hinchadas. ¿Cuál es la razón? ¿Qué podemos hacer para evitarlo?

La retención de líquidos o edema se manifiesta como una sensación de hinchazón y pesadez sobre todo a nivel de la pantorrilla, los tobillos y pies por la acción de la gravedad. Aparece cuando acumulamos más líquido del necesario siendo una consecuencia y no una causa del aumento de peso. Es más frecuente en la mujer que en el hombre.

Causas de la retención de líquidos:

  • Estar de pie durante largos periodos de tiempo.
  • Exposición al calor.
  • Inactividad física.
  • Alimentación con exceso de sal.
  • Efecto secundario de algunos medicamentos.
  • Problemas venosos como la flebitis o las varices.
  • Insuficiencia renal.
  • Insuficiencia cardiaca.
  • Mal funcionamiento del hígado.
  • Diabetes, intolerancias alimentarias…
  • En las mujeres se puede deber a cambio hormonal, embarazo y menopausia.
  • Tras haber recibido radioterapia por cáncer ya que puede producir una fibrosis que obstruye los vasos y ganglios linfáticos.

Muchas veces la causa principal en nuestros mayores es una falta de actividad física y movimiento junto con un mal retorno venoso, pero otras se puede deber a causas más graves que afectan al corazón o al riñón, ante cualquier síntoma de sospecha se debe consultar al médico.

Fisioterapia y Ejercicio Físico para disminuir la retención de líquidos:

Desde la Fisioterapia podemos ayudar a eliminar la retención de líquidos ya sea mediante la recomendación diaria de ejercicios terapéuticos o realizando drenaje linfático manual (DLM).

  1. Drenaje Linfático Manual: Masaje terapéutico específico de movimientos suaves, lentos y rítmicos que actúa directamente sobre el sistema linfático estimulando la absorción de los líquidos retenidos. Solo debe ser realizado por Fisioterapeutas cualificados. También, podemos encontrar máquinas de presoterapia que realizan el drenaje linfático.
  1. Drenaje activo: Consiste en hacer trabajar los músculos profundos que activarán a su vez el sistema de retorno venoso y linfático disminuyendo la cantidad de líquido acumulado. Caminar, nadar, hacer ejercicios en el agua y montar en bicicleta son algunos de los deportes más recomendados para disminuir la retención de líquidos en personas mayores. Siempre buscaremos movimientos amplios, que no tengan un fuerte impacto en nuestras articulaciones y los realizaremos al menos tres veces por semana.

Las personas mayores que por su estado de salud no puedan realizar deportes y dispongan de una capacidad de marcha limitada pueden realizar una serie de ejercicios diarios muy sencillos tanto de pie, sentados o tumbados en la cama.

De pie: Caminar de puntillas, caminar de talón o simplemente pasar de puntillas a talón agarrados al respaldo de una silla para  mejorar la estabilidad.

Sentados: Hacer círculos con los pies movilizando la articulación del tobillo hacia derecha e izquierda. Realizar movimientos de punta-talón. Elevar los pies alternativamente estirando por completo las rodillas. Con los talones juntos y sin moverlos juntar y separar las punteras de ambos pies.

Tumbados: Doblar las rodillas elevando los pies al frente y hacer movimientos circulares amplios como si pedaleáramos en una bicicleta. Realizar círculos en ambas direcciones con los tobillos. Elevar ambas piernas estiradas en el aire  subiendo y bajando alternativamente. Intentar empujar con los dedos de los pies lo más lejos posible y luego llevar la punta del pie hacia nosotros.

Otras medidas que podemos adoptar para mejorar la retención de líquidos en las personas mayores:

  1. Medidas alimentarias: Disminuir la ingesta de sal, de azucares y de bebidas gaseosas. Comer frutas y verduras con efectos diuréticos como la piña, la coliflor, espárragos, puerros…. Beber en pequeñas cantidades de forma frecuente hasta llegar a los ocho vasos diarios. Evite ganar peso.
  2. Reposo: Elevar las piernas cuando estemos sentados. Acostarse en la cama con las piernas ligeramente más altas durante una hora a media tarde para ayudar al retorno de líquidos.
  3. Aseo y vestido: Dúchese con agua no demasiado caliente y al finalizar pase la ducha con agua fría desde los pies hasta los muslos varias veces, el agua fría activa la circulación. Evite prendas de vestir, calcetines y zapatos demasiado ajustados.
  4. Evite la exposición al calor: En verano, no salga a la calle en las horas más calurosas. No son recomendables las saunas o piscinas calientes.
  5. Consulte a su médico: Si desconoce la causa de la retención de líquidos o el edema es desmesurado consulte a su médico, él le podrá aconsejar sobre la toma de diuréticos o llevar medias de compresión.

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